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Artículo publicado en: Sin categoría » Experiencias Educativas (num. 2)


El Papel de las familias en la educación de sus hijos e hijas

En este artículo, vengo a exponer la importancia y el papel que juega la familia en la educación de un hijo, lo importante que es, que ésta no se desvincule del niño o la niña en ningún momento, que se implique en las actividades de este, que colabore en sus intervenciones en el aula, que conozca a los compañeros y compañeras que formarán parte de su entorno social más cercano (como son los compañeros de clase)…

En primer lugar, aclararemos el papel que tienen los padres y madres como tal. Estos tienen como todas las personas, obligaciones y deberes, así pues, están en la obligación de cuidar y proteger a sus hijos y por supuesto ofrecerles todo lo necesario para sobrevivir, además de prestarle atención e implicarse en las tareas que estos realizan. Desde mi punto de vista, considero necesario que se impliquen en las tareas de estos para así ofrecerle un apoyo en su educación de lo más completo, donde los propios niños y niñas, vean el papel tan importante y el apoyo tan grande que tienen en sus padres, y así sentirse protegidos y guiados.

Los padres, deberán cumplir y cubrir unas necesidades básicas, como puedan ser de carácter físico-biológico (alimentación, temperatura, higiene corporal, sueño…); necesidades cognitivas (estimulación, exploración, comprender el significado de las cosas…)el cuál resulta especialmente interesante y por supuesto deben cubrir unas necesidades emocionales y sociales (seguridad emocional, el niño necesita relacionarse con los iguales y otras personas de su entorno, los niños necesitarán participar e ir siendo autónomos, tendrán necesidad de jugar…).En definitiva, los padres tienen la responsabilidad de crear un contexto adecuado de convivencia y relación con sus hijos e hijas en el que se promueva la satisfacción de las necesidades anteriormente mencionadas.

En la educación de un niño o niña, se considera un punto a favor de estos, el hecho de que el propio padre y madre, se impliquen en todo aquello en lo que se implica el hijo, es un refuerzo que hace que el niño se impulse, y gracias al cual, este encuentre un mayor sentido en las cosas que hace o que aprende. No olvidemos que los padres hacen que el niño o la niña, desempeñe su papel como miembro de la sociedad, desarrollándose así como un ser inteligente.

Ahora bien, si nos centramos en los bebés, sabemos que al nacer, estos son totalmente indefensos e incapaces de sobrevivir por si solos, así que parece bien clara su dependencia absoluta del adulto. Los niños y niñas al nacer, van a depender completamente y en este caso en concreto, de su padre y su madre. Por tanto, fíjense en la importancia que tiene y por supuesto que tendrá a lo largo de su desarrollo el papel de su familia, más en concreto del padre y la madre.

Una de las cosas que el niño o la niña van a desarrollar en primer lugar es la personalidad y la afectividad, y como no, gracias a la familia (además de otros factores). Los padres serán los primeros que deberán proporcionar al niño un ambiente de seguridad y confianza, ya que partiremos del entorno social más próximo. Seguidamente, se le ofrece al niño o la niña, los modelos de referencia, y permítanme decir que considero serán el padre, la madre o el tutor.

Pero bueno, por otro lado y aún teniendo en cuenta que uno de los principales pilares que aporta ayuda e información para el desarrollo del niño es la familia, también considero necesario, que nombremos otros factores como puedan ser el social y el escolar. No olvidemos pues, que un niño o niña, necesita de estos para lograr su completo desarrollo.

Por otro lado y teniendo en cuenta la importancia de una buena relación entre la familia y el equipo docente o factor escolar, debemos aclarar, que las relaciones familia-escuela deben garantizar que no exista una brusca ruptura entre el niño y la familia. La incorporación a la escuela, no significa que las familias dejen de tener la responsabilidad fundamental con respecto a sus hijos. Precisamente aquí, desde mi punto de vista, es donde la familia adquiere mayor importancia, y donde esta debe mostrar un comportamiento adecuado, que ayude al niño a integrarse a las escuela sin miedos, donde apoye lo que aquí va a ver, aprender…, en definitiva, es el momento en el que los niños comienzan la escuela, cuando los padres y madres deben estar más unidos que nunca a sus hijos y apreciar este factor, que indudablemente será de gran importancia para el niño o la niña.

Con ello no quiero decir que a partir de este momento en el que comienza la escolarización del niño, los padres y madres se vayan alejando, sino más bien todo lo contrario, me explico: normalmente, una vez comenzada esta etapa, los padres suelen “alejarse” e ir aportando más responsabilidad a la escuela sin que ellos, apenas colaboren, cosa que me parece un error, ya que si bien, la familia es uno de los principales apoyos del niño o la niña, esta debe estar siempre en todo momento apoyando a los hijos. No olvidar que la relación familia-escuela no acaba cuando los niños pasan a la adolescencia, sino que es aquí donde quizás más implicación debe tener.

Con esto no quiero generalizar, ya que es cierto que hay familias en las que el apoyo ha sido constante y de gran calidad, la prueba se ve en los resultados, en general del niño o la niña, sin embargo y pese a mi deseo, es cierto que encontramos otras familias, que por desgracia, apenas se involucran en el camino y desarrollo de sus hijos. Es por ello que me gustaría hacer constancia de tres tipos de familias con los que es más frecuente encontrarse en la actualidad:

Por un lado encontramos las familias tradicionales, los cuáles piensan que el niño o la niña nacen con características difíciles de alterar, valoran mucho la obediencia y el control, otorgan diferentes valores y actitudes en función del sexo del niño y sueles tener un nivel educativo y cultural bajo. Seguidamente encontramos las familias modernas, las cuáles se atribuyen un alto poder para influir en el desarrollo de sus hijos, valoran mucho el control no autoritario, no marcan rígidas distinciones en función del sexo de los hijos y el nivel educativo y cultural es por lo general alto. Por último, encontramos las familias de padres paradójicos, los cuáles son los más numerosos, en ellos coexisten elementos de tradicionalismo y modernidad y cuyo nivel educativo cultural es medio. Estos tres tipos de familia que acabo de exponer, no es más que un ejemplo, para que vean la importancia que le da un docente a la familia, pues según sus características, así serán las expectativas que estos pongas sobre sus hijos, fomentando un desarrollo adecuado o inadecuado.

En definitiva, y como hemos comprobado, la familia siempre ha sido, es y será una fuente, guía, apoyo…para los niños. Éstas serán un pilar fundamental para alcanzar el máximo desarrollo de los hijos, tanto a nivel escolar como social, no olvidemos que los padres y las madres son para la mayoría de los hijos los ejemplos a seguir y estos deben aportar lo mejor a sus hijos, ya que es un deber. Resaltar además el papel del entorno y la escuela, ya que forman junto con la familia, la base del aprendizaje, conocimiento y posterior desarrollo del niño o la niña.

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Información del artículo:

Fecha de publicación:
29 de enero de 2009

Autor/a:
Mª Begoña Rodríguez de la Torre


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