Encuentro Educativo
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Artículo publicado en: Revista » Experiencias Educativas (num. 5)


El valor de la voluntad

El mundo en el que vivimos est谩 sometido a cambios continuos y profundos en todos los 贸rdenes de la vida, ya sea en lo social, econ贸mico, cultural, etc. Pero sobre todo en lo referente a la transmisi贸n de valores. Se dice del ser humano, que es el 煤nico ser vivo que necesita un prolongado per铆odo de maduraci贸n para valerse por s铆 mismo, por este motivo, el hombre y la mujer, en su devenir, se ven sometidos a estos cambios, de tal manera que le configuran como persona irrepetible, distinta del otro. El hombre para subsistir en la vida, entre otros instrumentos, utiliza el de los valores como medio para vivir en armon铆a con sus iguales. Los valores est谩n supeditados, as铆 mismo, a variables tales como: el tiempo, lugar, tipo de sociedad, etc. Existe una relaci贸n estrecha e indisoluble entre los valores y la educaci贸n, y para continuar vamos a dar alguna definici贸n de lo que es educar:

鈥淒esarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del ni帽o o el joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos, etc”1

Siguiendo las palabras del Dr. Enrique Rojas, nos define educar como:

鈥渋nstruir, formar, pulir y limar a una persona para que se vuelva m谩s arm贸nica y sea capaz de gobernarse a s铆 misma. La mejor educaci贸n pretende construir la felicidad, pero sin olvidar que no hay felicidad sin sacrificio y renuncias. Un ser humano enriquecido: 茅sa es la pretensi贸n鈥2

Por otro lado la definici贸n de valor la podemos rescatar del profesor D. Jos茅 Mar铆a Fondevila:

鈥淓s valor todo lo que favorece la plena realizaci贸n del hombre como persona鈥3

La formaci贸n de valores en el proceso evolutivo

El nacimiento de una persona es la realidad de un proyecto de vida de otros. Desde su llegada al mundo se inicia la conformaci贸n como persona, incluso antes, pues ya en el vientre materno est谩 recibiendo sensaciones que le transmite principalmente su madre. Siguiendo las aportaciones de Piaget 4, el desarrollo del ni帽o tendr谩 que pasar por una serie de etapas de desarrollo, las cuales unas van integrando a las otras:

  • Estadio sensorio-motor (0-2 a帽os): en este per铆odo las caracter铆sticas m谩s destacadas se basan en una conducta intencional, construcci贸n聽 del objeto permanente y acceso a la funci贸n simb贸lica. Desde el punto de vista de la psicolog铆a se da mayor importancia a la experiencia que el ni帽o vive en sus primeros a帽os de vida, en sus primeros meses, e incluso en sus primeras horas de vida. Estas experiencias dejan una huella que hacen posible que la voluntad, la afectividad y la inteligencia se orienten a los valores que acompa帽ar谩n al sujeto durante toda su vida.
  • Estadio preoperatorio (2-7a帽os): desarrollo de los procesos de simbolizaci贸n, razonamiento intuitivo, egocentrismo y ausencia de reversibilidad. Etapa donde se refuerza la capacidad de imitaci贸n, que dar谩 mayor importancia a unas determinadas conductas, las cuales ser谩n la base de sus propios valores.
  • Estadio de las operaciones concretas (7-11 a帽os): superaci贸n del egocentrismo y aparici贸n de la reversibilidad, as铆 como operaciones de l贸gica en situaciones muy determinadas. Per铆odo donde se empieza a adquirir valores como el del esfuerzo, la amistad, la voluntad, etc., ser谩n el punto de referencia que nos guiar谩 en nuestra conducta social.
  • Estadio de las operaciones formales (adolescencia): aparici贸n de la l贸gica formal, las operaciones deductivas y el an谩lisis te贸rico. Este periodo reclama a los valores adquiridos en la etapa anterior, que se hab铆an sostenido por lo emotivo, los fundamentos, conceptos y definiciones de esos valores. Se empiezan a gestar valores como la raz贸n, la justicia, la coherencia, la preocupaci贸n por el futuro, la paz, tolerancia, etc. En esta etapa el ser humano comienza a plantearse preguntas como 驴Qui茅n soy?, 驴A d贸nde voy?.

En todas y cada una de estas etapas de crecimiento el ni帽o y la ni帽a van adquiriendo una personalidad determinada por muchos y variados factores: tiempo en el que vive, el tipo de sociedad en el que se inserta, la familia, la escuela, etc. Todos estos factores van a establecer los valores que se adquieren y que a lo largo del tiempo hacen actuar a la persona de un manera o de otra, valores por otra parte, que son mutables en el tiempo, por ejemplo, en un momento de la vida se puede llevar a cabo una conducta, movidos por un valor en el que se cree, como la confianza, pero supongamos que alguna experiencia negativa hace a la persona volverse recelosa y cautelosa, pues bien, el valor de la confianza se torna en valor de la prudencia, si es que est谩 bien encauzada la experiencia negativa, o la persona se convierte en esquiva e introvertida si no ha sido capaz de sustituir un valor por otro. Con este ejemplo queremos dar importancia a la necesidad de la formaci贸n en valores, sobre todo de aquellos que sean lo m谩s estables聽 en el tiempo y espacio, como pueden ser la amistad, la solidaridad, etc.

La familia y la escuela

Los dos agentes socializadores y formativos m谩s importantes del ser humano en sus primeras etapas de la vida, son la familia y la escuela. Podemos hacer menci贸n a las palabras de D. Federico Mayor Zaragoza que dice al respecto:

鈥淟a educaci贸n requiere la concurrencia de los padres y maestros. Cada uno juega un papel preciso e insustituible, a ambos corresponde reunirse y colaborar para modular individualmente el proceso de formaci贸n de cada alumno. Solo as铆 puede hablarse de educaci贸n integral y sin demagogia de cohesi贸n de grupo y de cooperaci贸n en el sistema educativo”5

Sin duda, las dos instituciones, familia y escuela, tienen su papel en este entramado de educaci贸n. A veces se da el error de creer que es la escuela la que tiene que hacer el trabajo de formaci贸n del ni帽o y la ni帽a. Es por ello que los profesionales de la educaci贸n impliquen a los padres, convirti茅ndolos en agentes activos de la educaci贸n de sus hijos, como as铆 lo indica el profesor Almarza:

鈥淟a principal tarea como profesionales es reforzar, o en su caso, devolver a los padres su papel de padres, ayud谩ndoles a redescubrir sus capacidades, para que sean capaces de descubrir las de sus hijos”6

De c贸mo el sistema escolar y la escuela en particular concretan el compromiso de educar en valores, es donde comienza la labor de reflexi贸n y de elaboraci贸n pedag贸gica.

El valor de la voluntad

La voluntad es una fuerza interior que tenemos y nos empuja a llevar a cabo nuestros pensamientos. Es una fuerza que hay que hacerla crecer, alimentarla, para que sea ella el motor de nuestros actos, desde los m谩s peque帽os y cotidianos como pueden ser el levantarse cada d铆a, hasta los m谩s grandes como el de lograr aquello que nos estabilicen en la sociedad de la que somos parte, como el conseguir un puesto de trabajo. En definitiva, es seguir construyendo a la persona, para ser precisamente eso, Persona. El profesor E. Rojas dice que:

鈥淨uien tiene educada la voluntad es m谩s libre y puede llevar su vida hacia donde quiera”7

El ser humano, de una manera u otra, en un momento determinado de su vida, se plantea su propio Proyecto de vida, para que este llegue a realizarse se dan una serie de fases, que pueden ayudar a su realizaci贸n:

  • Formular la meta a d贸nde se quiere llegar, de forma clara y precisa.
  • Ser realista en fijar objetivos y prop贸sitos, que estos sean posibles y medibles, haciendo una evaluaci贸n de lo realizado: 鈥渁cci贸n-reflexi贸n-acci贸n鈥.
  • Ser conscientes de la responsabilidad personal en el proyecto.
  • Ser capaces de motivarse con la consecuci贸n de peque帽as metas, como bien se帽ala El Senberg:鈥 La acci贸n m谩s peque帽a vale m谩s que la intenci贸n m谩s grande鈥.
  • Admitir recompensas ante la consecuci贸n de peque帽os objetivos.
  • Si en el proceso no聽 se logra todo lo que esperamos, no caer en el des谩nimo.

Si se ejercita el valor de la voluntad, partiendo de peque帽os ejercicios en el que se tienen que poner en pr谩ctica lo volitivo, se ir谩 creciendo y entonces se har谩 posible el desarrollo del proyecto de vida y la vivencia de otros valores como la libertad, di谩logo, amistad, solidaridad, responsabilidad, etc.

Notas

1Diccionario Enciclop茅dico Espasa (1992): N潞 11. Espasa Calpe. Madrid. P谩g. 4263

2ROJAS, E.: La conquista de la voluntad. Ed. Planeta Mexicana. Colecci贸n Vivir Mejor.

3FONDEVILA, J. M (1979): Educaci贸n y valores. Editorial Narcea S.A. Madrid. P谩g. 21

4PIAGET, J. (1979): Seis estudios de psicolog铆a. Editorial Seix Barral. Barcelona.

5MAYOR ZARAGOSA, F. (1987): Ma帽ana siempre es tarde. Editorial Espasa-Calpe. Madrid.

6ALMARZA (1994): En 鈥淓scuela de Padres鈥 para ayudarles a descubrir la capacidad de sus hijos聽contribuyendo en la labor de educarlos, de S谩nchez Carri贸n, M. J. Revista de Juan ciudad N潞 402. A帽o XLIV.

7ROJAS, E.: La conquista de la voluntad. Ed. Planeta Mexicana. Colecci贸n Vivir Mejor.

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Información del artículo:

Fecha de publicación:
6 de Febrero de 2010

Autor/a:
Francisco de Dios Mart铆n


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