Encuentro Educativo
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Artículo publicado en: Revista » Experiencias Educativas (num. 4)


La educaci贸n ambiental en el aula

La poblaci贸n humana va adquiriendo cada vez mayor conciencia sobre los problemas ambientales que a peque帽a y a gran escala est谩n afectando a nuestro planeta y, por tanto, a la propia vida que se desarrolla sobre 茅l.

La problem谩tica ambiental no ha dejado de aumentar,聽 y en consecuencia se empieza a hablar del deterioro de la capa de ozono, el cambio clim谩tico, la lluvia 谩cida o la p茅rdida de biodiversidad. Desde los a帽os sesenta, cuando se cuestion贸 el modelo de crecimiento establecido y se denunci贸 el impacto que sobre el medio ambiente produc铆a, los diagn贸sticos realizados sobre la crisis ambiental han sido numerosos. Poco a poco, el ser humano empieza a realizar una nueva lectura del medio en el que est谩 inmerso y una nueva cosmovisi贸n, una nueva percepci贸n de la relaci贸n ser humano-sociedad-medio, va abri茅ndose paso. En no pocos de los informes y manifiestos que van apareciendo a lo largo de estos a帽os se plantea la necesidad de adoptar medidas educativas (entre otras) para frenar el creciente deterioro del planeta.

Las relaciones entre educaci贸n y medio ambiente no son nuevas, sin embargo, la novedad que aporta la educaci贸n ambiental es que el medio ambiente, adem谩s de medio educativo, contenido a estudiar o recurso did谩ctico, aparece con entidad suficiente como para constituirse en finalidad y objeto de la educaci贸n. De esta forma, aunque sus ra铆ces son antiguas, la educaci贸n ambiental, como la entendemos hoy en d铆a, es un concepto relativamente nuevo que pasa a un primer plano a finales de los a帽os sesenta. Estos planteamientos alcanzan r谩pidamente un reconocimiento institucional. As铆 por ejemplo, en el 谩mbito internacional, ha sido la Organizaci贸n de las Naciones Unidas, a trav茅s de sus organismos (UNESCO y PNUMA fundamentalmente), la principal impulsora de estudios y programas relativos a la educaci贸n ambiental. Sin embargo, no podemos reducir este proceso de desarrollo a su vertiente institucional. Es preciso reconocer el esfuerzo de innumerables entidades, organizaciones de car谩cter no gubernamental y educadores que han contribuido, a veces de forma an贸nima, no s贸lo a la conceptualizaci贸n de la educaci贸n ambiental sino, sobre todo, a su puesta en pr谩ctica.

“La educaci贸n ambiental es un proceso permanente en el cual los individuos聽 y las comunidades adquieren conciencia de su medio y aprenden los conocimientos, los valores, las destrezas, la experiencia y tambi茅n la determinaci贸n que les capacite para actuar, individual y colectivamente, en la resoluci贸n de los problemas ambientales presentes y futuros”. (Congreso Internacional de Educaci贸n y Formaci贸n sobre Medio Ambiente. Mosc煤, 1987)

Los objetivos de la Educaci贸n Ambiental en el aula podr铆an ser:

  • Conciencia: Ayudar a los alumnos a que adquieran mayor sensibilidad y conciencia del medio ambiente en general y de los problemas conexos.
  • Conocimientos: Ayudar a los alumnos a adquirir una comprensi贸n b谩sica del medio ambiente en su totalidad, de los problemas conexos y de la presencia y funci贸n de la humanidad en 茅l, lo que entra帽a una responsabilidad cr铆tica.
  • Actitudes: Ayudar a los alumnos a adquirir valores sociales y un profundo inter茅s por el medio ambiente que los impulse a participar activamente en su protecci贸n y mejoramiento.
  • Aptitudes: Ayudar a los alumnos a adquirir las aptitudes necesarias para resolver los problema ambientales.
  • Capacidad de evaluaci贸n: Ayudar a los alumnos a evaluar las medidas y los programas de educaci贸n ambiental en funci贸n de los factores ecol贸gicos, pol铆ticos, econ贸micos, sociales, est茅ticos y educacionales.
  • Participaci贸n: Ayudar a los alumnos a que desarrollen su sentido de responsabilidad y a que tomen conciencia de la urgente necesidad de prestar atenci贸n a los problemas del medio ambiente, para asegurar que se adopten medidas adecuadas al respecto.

Es importante una educaci贸n ambiental, ya que vivimos en una sociedad en la que nos consideramos personas 鈥渋nteligentes鈥, pero somos los mayores causantes de los graves deterioros que sufre la naturaleza. Diariamente llevamos a cabo acciones, individuales y colectivas, que causan graves da帽os al medio que nos rodea. Los ni帽os y adolescentes tienen un gran poder de influencia sobre los adultos, es m谩s f谩cil educar a los ni帽os y adolescentes que hacer cambiar los malos h谩bitos que muestran los adultos; los ni帽os y j贸venes de hoy ser谩n los hombres de ma帽ana. Individualmente, podemos hacer una inmensa labor a favor de la naturaleza. La cultura ambiental no es un comportamiento ciudadano sino una faceta c铆vica, es el mantenimiento de un entorno de vida,聽 es aqu铆 donde radica la importancia de la Educaci贸n Ambiental, en donde las personas deben de hacer conciencia sobre su medio ambiente as铆 como聽 de todo lo que le rodea, ya que si no se hace algo, entonces se perder谩 una infinidad de animales, plantas y 谩rboles, pero sobre todo acabaremos con nuestro planeta Tierra. Los profesores deben considerar importante esta disciplina (Educaci贸n Ambiental) para que se fomente en los centros educativos y a cualquier nivel, as铆 habr谩 una posibilidad de actuar ante tal problema, ya que no solo afecta a una sola persona sino a la poblaci贸n en general.

La educaci贸n ambiental debe alcanzar a todos los sectores de la poblaci贸n, en tanto que destinatarios y, a la vez, agentes educadores. Pero especialmente debe alcanzar a aquellos en quienes recae la toma de decisiones o ejercen mayor influencia social y tienen, por tanto,聽 mayor responsabilidad: administraciones, legisladores, empresas, educadores, medios de comunicaci贸n, etc. La educaci贸n ambiental es un proceso de aprendizaje continuado que puede darse en contextos diversos, en cualquier momento y sobre cualquier aspecto de la vida. Las estrategias, por tanto, deben ser m煤ltiples: la incidencia en el sistema educativo formal en su conjunto, las campa帽as de comunicaci贸n dirigidas al gran p煤blico, los programas destinados al sector empresarial y sindical, el desarrollo de una gesti贸n ambiental participativa por聽 parte de las administraciones, la integraci贸n de la educaci贸n en los planes de desarrollo, la realizaci贸n de proyectos por parte de las asociaciones, la utilizaci贸n de t茅cnicas de interpretaci贸n ambiental en contextos de ocio y recreaci贸n, etc.

Un enfoque educativo integrador debe conciliar lo cognitivo y lo afectivo. El aprendizaje es m谩s que una cuesti贸n intelectiva, es un fen贸meno que implica a la persona entera, incluyendo los valores, afectos y emociones que dan sentido a los conocimientos; por eso la educaci贸n聽 no es meramente informaci贸n, sino formaci贸n. El desarrollo de una acci贸n educativa exitosa requiere tener en cuenta las concepciones, conocimientos, valores y comportamientos previos de las personas. El trabajo con actitudes y valores debe dirigirse a la clarificaci贸n e integraci贸n de los mismos, de tal modo que se alcance una comprensi贸n adecuada de las consecuencias socioambientales de las posturas y opciones personales y de las pautas culturales en las que se vive. Tambi茅n es fundamental el an谩lisis y la valoraci贸n de realidades y posibilidades alternativas. Adem谩s, hay que profundizar en el desarrollo de m茅todos did谩cticos que fomenten las capacidades de pensamiento y an谩lisis cr铆tico, de observaci贸n y experimentaci贸n, de investigaci贸n, de discusi贸n de alternativas y de participaci贸n democr谩tica. Es necesario poner en pr谩ctica, tanto en el aula como en el resto de contextos sociales, estrategias de aprendizaje activo, basadas tanto en modelos (simulaciones, juegos de rol, etc.) y en el estudio de casos, como en la aplicaci贸n pr谩ctica del aprendizaje y en la investigaci贸n-acci贸n.

La educaci贸n formal constituye un marco estructurado que ofrece oportunidades para un aprendizaje progresivo, que no es posible garantizar en otros contextos. La formaci贸n ambiental de ni帽os, ni帽as y j贸venes no s贸lo es crucial por lo que significar谩 de mejora en el聽 futuro, sino tambi茅n por la importante influencia que ejercen sobre sus familiares y adultos pr贸ximos en el presente. En este sentido, tienen especial inter茅s las iniciativas educativas que, por su car谩cter ejemplarizante y dinamizador en su 谩mbito local, inciden m谩s all谩 de las propias aulas. Aunque el sistema educativo formal es el 谩mbito en el que probablemente se han invertido m谩s esfuerzos y durante m谩s tiempo, presenta a煤n carencias significativas. Es aconsejable, pues, ampliar y mejorar la formaci贸n ambiental. Entre otras cosas, no puede centrarse s贸lo en ciertos niveles educativos, como todav铆a ocurre hoy, sino que debe extenderse desde la educaci贸n infantil a la formaci贸n universitaria, atravesando todas las disciplinas y 谩mbitos curriculares. Los programas de educaci贸n ambiental para adolescentes no solo deben permitir que estos comprendan cu谩les son los problemas del medio ambiente: contaminaci贸n, degradaci贸n de suelos y ecosistemas, sino por qu茅 han surgido y c贸mo deben ser controlados.

La escuela es el mejor veh铆culo para hacer llegar a la sociedad la educaci贸n ambiental, ya que a trav茅s de los chicos se puede hacer llegar a los adultos, y as铆, poder hacer ver a toda la sociedad el grave problema del deterioro medio ambiental y buscar, entre todos, una soluci贸n.Un cambio de actitud del hombre (mediante la educaci贸n), es fundamental para alcanzar una soluci贸n s贸lida y duradera. La educaci贸n es el aspecto que da sentido tanto a la intervenci贸n tecnol贸gica como a un adecuado sistema econ贸mico y una acertada pol铆tica econ贸mica. La conjunci贸n de todas estas v铆as de soluci贸n es la clave del 茅xito.

En Espa帽a, actualmente, la educaci贸n ambiental es integrada como un 谩rea transversal. Adem谩s la sensibilizaci贸n y valoraci贸n del medio ambiente est谩 incluido en la LOE en el apartado de objetivos para Educaci贸n Secundaria Obligatoria y para Bachillerato.

En conclusi贸n, una educaci贸n ambiental en la educaci贸n es primordial en los tiempos que corren, ya que estamos incrementando la cantidad de impactos medioambientales cada vez m谩s, y esto acarrear谩 graves consecuencias en un futuro no muy lejano. Por ello, hay que concienciar a los m谩s peque帽os para que, actuando de forma sostenible, en un futuro sean unos adultos responsables y cuiden el medio que les da la vida.

Bibliograf铆a

  • R铆o 92. Programa 21. Conferencia de las Naciones Unidas sobre el medio ambiente y desarrollo. Tomo 2. (1993). Madrid: Ministerio de Obras P煤blicas y Transportes.
  • Estrategia internacional de acci贸n en materia de educaci贸n y formaci贸n ambientales para el decenio de 1990. UNESCO-PNUMA. (1988). Congreso sobre educaci贸n y formaci贸n ambiental. Mosc煤 1987. Nairobi/Par铆s. UNESCO-PNUMA.
  • La Educaci贸n Ambiental. Bases 茅ticas, CO

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Información del artículo:

Fecha de publicación:
5 de Diciembre de 2009

Autor/a:
Laura Gomar Gonz谩lez


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