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Artículo publicado en: Revista » Recursos de formaci贸n (num. 5)


Un acercamiento a la LSE

Cuando vamos por la calle y vemos a una persona con discapacidad visual no nos llama tanto la atenci贸n como cuando vemos a dos personas haciendo gestos con sus manos, es decir, comunic谩ndose en lengua de signos porque es, al menos una de ellas, una persona sorda. Pero, 驴por qu茅 ocurre esto?. Seguramente, si nos hici茅ramos esta pregunta la respuesta ser铆a porque tenemos curiosidad de saber qu茅 se est谩n diciendo, y鈥 驴por qu茅 no aprender una lengua nueva?.

Hay muchos tab煤es y mitos sobre la lengua de signos. Ya Arist贸teles afirmaba que 鈥渢odos los sordos son mudos鈥 idea que se ha mantenido hasta nuestros d铆as. De hecho, qui茅n no ha escuchado decir lengua de los sordomudos en lugar de lengua de los sordos, que es lo correcto. Hay incluso otra pregunta frecuente en la calle: 驴Por qu茅 cada pa铆s tiene su propia lengua de signos, por qu茅 no es universal?. La respuesta a esta sencilla pregunta podr铆a responderse con otra cuesti贸n: 驴Por qu茅 no tenemos el mismo idioma todo el mundo?.聽 Cada zona crea sus propios signos, su propio 鈥渁rgot鈥. Dependiendo de la concepci贸n que en cada momento se ha tenido de las personas sordas, as铆 se les ha ido denominando. S铆 es cierto que en la actualidad hay desacuerdo en esta cuesti贸n. En un principio y durante siglos, los fil贸sofos no relacionan la ausencia de audici贸n con la adquisici贸n del habla; por este motivo no hablaban de sordos, sino de mudos. Pensaban que las personas sordas eran incapaces de adquirir una lengua (oral) y que, por lo tanto, tambi茅n eran incapaces de pensar y razonar y este pensamiento estaba fundamentado en la exaltaci贸n b铆blica de la voz y el o铆do, como principio del conocimiento y de la sabidur铆a por un lado y, por otro, debido a la filosof铆a griega que identificaba el pensamiento con la palabra. Esta actitud ha dejado profundas huellas en la concepci贸n que todav铆a hoy se tiene de las personas sordas. No es hasta el siglo XVI cuando vemos un cambio: se permite el matrimonio a las personas sordas y adem谩s tienen acceso a la educaci贸n. Fue en este mismo siglo cuando Fray Pedro Ponce de Le贸n afirmaba que la sordera no modifica la inteligencia y consecuentemente inici贸 la educaci贸n a personas sordas ense帽谩ndoles la lectoescritura de manera individualizada.

Espa帽a es pionera en la educaci贸n a las personas con discapacidad auditiva, luego se suman Alemania, Francia y Gran Breta帽a. Pero quien realmente sigue los pasos a Espa帽a es Francia que en el siglo XVIII, donde el Abad Michel de l麓Ep茅e copia la labor de Fray Pedro Ponce de Le贸n, pasando de una ense帽anza individualizada a una ense帽anza colectiva; de hecho, aparece la primera escuela espec铆fica para personas sordas en Francia.

Pierre Desloges es la primera persona sorda que publica un libro, Observations d鈥檜n sourd et muet sur Cours 茅l茅mentaire d鈥櫭ヾucation des sourds et muets鈥, publi茅 en 1779 par M. l鈥檃bb茅 Deschamps (Observaciones de un sordo-mudo al libro Curso elemental para la educaci贸n de los sordo-mudos, publicado en 1779 por el Sr. Abad Deschamps). En 1789, el a帽o de la Revoluci贸n francesa, existen ya en Par铆s tres colegios para personas sordas. Asimismo, al Abad l麓Ep茅e le resultaban muy sencillos y b谩sicos los signos creados hasta el momento y decidi贸 inventar los signos met贸dicos. Ese mismo a帽o fallece. El Abad Roch-Ambroise Cucurron Sicard es el continuador de l麓Ep茅e en Francia gracias al arzobispo de Burdeos, quien lo eligi贸 para que aprendiera de l麓Ep茅e a ser profesor de personas sordas. M谩s tarde fue elegido como director del colegio y lleg贸 a crear un diccionario de signos: La teor铆a de los signos.

La primera utilizaci贸n documentada que tenemos del t茅rmino sordomudo es de Lorenzo Herv谩s y Pandero (Escuela espa帽ola de sordomudos, 1795). Debemos destacar tambi茅n la figura de Laurente Clerc dentro de la historia de la educaci贸n a las personas sordas. Fue un estudiante sordo que se form贸 bajo las 贸rdenes de l麓Ep茅e y Sicard y lleg贸 a graduarse en el Real Instituto para sordos en Par铆s, donde desempe帽贸 tambi茅n la labor de profesor. Conoci贸 al americano Thomas Hopkins Gallaudet, quien viaj贸 a Europa, en concreto a Londres, donde se estaba celebrando una conferencia impartida por Sicard; tras conocerse, 茅ste le invit贸 a viajar a la Universidad de Par铆s ya que Gallaudet mostr贸 inter茅s por sus m茅todos. Una vez all铆 conoce a Clerc, que es invitado por Gallaudet a Am茅rica. En 1817, ambos, Gallaudet y Clerc fundan el primer colegio espec铆fico para sordos en Am茅rica, que fue nombrada como 鈥淐asa鈥. En el siglo XIX resalta una figura importante en Espa帽a, Francisco Fern谩ndez de Villabrille, que reconoce que la lengua de signos es la lengua natural de las personas sordas y la reconoce con una estructura y gram谩tica propia. Asimismo, realiz贸 un diccionario de m铆mica y dactilolog铆a. En Europa, en 1880, se celebr贸 el II Congreso de Mil谩n que provoca una tendencia radicalista; se adopt贸 el m茅todo oral y se negaron los signos. Incluso se neg贸 la entrada a profesores sordos.

En 1960 se hace el primer estudio ling眉铆stico sobre una lengua de signos, la ASL (lengua de signos americana), realizado por Stokoe. Hasta 1992 no se hace el primer estudio ling眉铆stico de la LSE (Lengua de Signos Espa帽ola), realizado por Mar铆a de los 脕ngeles Rodr铆guez, que posteriormente, en 1999, ser谩 ampliado por Irma Mar铆a Mu帽oz en c贸mo se articula la lengua de signos. Hoy d铆a todav铆a se usa el t茅rmino 鈥渟ordomudo鈥 considerado peyorativo dentro de la comunidad sorda, ya que cuestiona la capacidad de las personas sordas para adquirir una lengua y, por tanto, para comunicar y pensar. Es m谩s, una persona sorda no tiene por qu茅 ser necesariamente muda, as铆 que desprend谩monos ya de esa nomenclatura. En la actualidad, las personas sordas se refieren a s铆 mismas como sordas.

Concepto de persona sorda

Las personas sordas son poseedoras de unas caracter铆sticas propias, como es la experiencia visual, constituyendo as铆 una minor铆a social con una lengua y unos valores diferenciados a la que se conoce con el nombre de comunidad sorda. Dicha comunidad han generalizado dos t茅rminos, el de persona sorda y el de persona Sorda. La FMS (Federaci贸n Mundial de Sordos) usa dichos t茅rminos que est谩n ampliamente aceptados y utilizados por la Comunidad Sorda; pero a qu茅 se refieren con estos t茅rminos y esta diferencia de may煤sculas y min煤sculas. Ve谩moslo a continuaci贸n:

  • Persona sorda (en min煤scula) designa a una persona que naci贸 sorda, es decir, se trata de una persona sorda cong茅nita, que nunca ha o铆do nada. Ha perdido la audici贸n antes de aprender la lengua oral que le rodea (estar铆amos ante un caso de sordera prelocutiva). Ha perdido la audici贸n posteriormente (sordera poslocutiva). Estas personas no suelen usar la lengua de signos como medio de comunicaci贸n primario.
  • Persona Sorda (en may煤scula) designa a una persona que utiliza la lengua de signos como medio de comunicaci贸n primario, se identifica a s铆 misma con otras personas Sordas y usualmente no oye.

Cuando nos encontramos fuera del entorno de la comunidad sorda se usan varios t茅rminos seg煤n el contexto en el que se encuadra, tales como deficientes auditivos, discapacitados auditivos, personas con d茅ficit auditivo, minusv谩lidos, etc. Pero las personas Sordas no se consideran deficientes, ni con capacidad menor o distorsionada. Simplemente, sus recursos y capacidades son diferentes de los de la mayor铆a oyente, y en una sociedad que no estuviera pensada s贸lo para personas oyentes no tendr铆an ninguna limitaci贸n.

Valores y costumbres de la comunidad sorda

La clave de la identidad de las personas sordas es la lengua de signos. El uso y buen uso de la lengua de signos es muy valorado dentro de la comunidad sorda; las relaciones de las personas Sordas con su lengua tienen un componente emocional muy fuerte. Un valor primordial para los Sordos es la informaci贸n, comparten informaci贸n. El recibir informaci贸n dentro de un mundo oyente es arduo para las personas sordas, por eso se valora y se transmite la informaci贸n recogida; se adapta a todos los niveles de comprensi贸n y es aqu铆 donde m谩s claramente se ve la solidaridad y la cohesi贸n del grupo. La comunidad sorda valora y cuida a sus ni帽os ya que para ellos son la continuidad y el desarrollo. Los ni帽os sordos dentro de la comunidad sorda encuentran un espacio donde realmente se sienten c贸modos, donde se identifican; este espacio son las asociaciones. Tambi茅n est谩n los colegios donde se han socializado y se han recogido las tradiciones de la comunidad y su lengua; son fuentes de enriquecimiento ling眉铆stico, siendo en la mayor铆a de los casos el primer 谩mbito comunicativo de numerosos ni帽os sordos. Es m谩s, alrededor de ellos se han formado numerosas asociaciones. Hoy d铆a los colegios espec铆ficos para personas sordas est谩n en v铆as de reconversi贸n e incluso de desaparici贸n, lo que tendr谩 que dar lugar a nuevas formas de incorporarse a la comunidad sorda en las pr贸ximas generaciones. Las opciones de escolarizaci贸n del alumno sordo son diversas y dependen de las condiciones del alumno, del centro escolar y del entorno familiar. Hay cuatro tipos distintos de niveles de integraci贸n:

  • Integraci贸n completa. El alumno con discapacidad auditiva se encuentra en un aula con personas oyentes, pero cuenta con una ayuda para realizar las actividades.
  • Integraci贸n combinada. El alumno est谩 en el aula pero diariamente tiene un profesor de apoyo, dentro o fuera de clase.
  • Integraci贸n parcial. El ni帽o con discapacidad auditiva se encuentra en un aula especial dentro del colegio de personas oyentes; es en el recreo o en las excursiones donde suele haber integraci贸n.
  • Integraci贸n en un centro espec铆fico. La persona con discapacidad auditiva est谩 escolarizada en un centro especial a jornada completa. La integraci贸n que hay es convivir con chicos de la misma edad simplemente.

Por un lado tenemos los niveles de integraci贸n y, por otro, los modelos o tipos de centros donde pueden acudir estos chicos.

  • Centro ordinario o de al lado de casa (nivel 1: integraci贸n completa).
  • Centro ordinario de integraci贸n de todas las discapacidades (niveles 2 y 3: integraciones combinadas o parciales).
  • Centro ordinario de integraci贸n preferente de personas con discapacidad auditiva (nivel 2: integraci贸n combinada).
  • Centro ordinario con aula especial de educaci贸n para personas con discapacidad auditiva (nivel 3: integraci贸n parcial).
  • Centro de educaci贸n especial para personas con discapacidad auditiva (nivel 4: integraci贸n en un centro espec铆fico).

De todos estos modelos, los centros de integraci贸n preferente de personas con discapacidad auditiva constituyen una oferta educativa novedosa. Son centros que existen en todas las comunidades aut贸nomas y cuyas identidades educativas dependen del Ministerio de Educaci贸n. Los consejos escolares de estos centros han decidido incorporarse al programa de integraci贸n, pero espec铆ficamente a la integraci贸n de los alumnos con discapacidad auditiva. El Ministerio de Educaci贸n ha dotado a estos centros de materiales t茅cnicos, personal formado y especializado, hay maestros de apoyo y de audici贸n y lenguaje. Los alumnos con discapacidad auditiva de este tipo de centros tienen garantizada su interacci贸n con compa帽eros sordos y oyentes.

En cuanto a las costumbres, el uso de la visi贸n y del espacio, propio de las personas sordas, origina determinadas costumbres que en muchos casos se convierten en normas de comportamiento, como es el caso de las estrategias para establecer una conversaci贸n. En este caso, hay que establecer contacto visual, y para llamar la atenci贸n del interlocutor o para incorporarse a una conversaci贸n, las personas Sordas se tocan ligeramente en el hombro o mueven la mano en el espacio donde se signa, a diferencia de la lengua oral, donde se suelen utilizar los vocativos. Si se desea llamar la atenci贸n de un grupo o de una persona que est谩 concentrada debemos apagar y encender la luz. Es un recurso del que no debemos abusar ya que puede resultar molesto. En una conversaci贸n, las personas Sordas no se interrumpen mutuamente ni signan su intervenci贸n sin advertirlo, sino que se ceden el turno. Es m谩s, cuando se necesita hacer una interrupci贸n, como por ejemplo mirar hacia otro lugar, debe advertirse signando 鈥渆spera鈥. Si uno de los interlocutores es oyente y suena el tel茅fono tambi茅n se deber谩 advertir esto y no dejar a la persona sorda sin indicarle qu茅 ocurre. Otra cuesti贸n a tener en cuenta es que nunca se debe coger las manos de alguien que est谩 signando, ya que esto ser铆a el equivalente a taparle la boca a alguien cuando est谩 hablando.

En cuanto al sentido de la intimidad y de la confidencialidad, es bastante flexible dentro de la comunidad sorda. Comparten toda la informaci贸n y acontecimientos. Las preguntas suelen ser directas y las informaciones que se dan cuando se presenta a alguien amplias. Las personas oyentes se sienten sorprendidas ante lo que para ellas es demasiada crudeza y una forma de abordar las cosas excesivamente directa y abierta. Por su parte, las personas sordas encuentran extra帽o el sentido de la privacidad y la intimidad de las oyentes.

Resumiendo, la comunidad sorda tiene sus propias costumbres y su propia cultura, pero no por ello debemos asustarnos. Es m谩s, debemos hacer que esas fronteras sean m谩s difusas cada d铆a e integremos a los Sordos en nuestro mundo, que no s贸lo es de oyentes.

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Información del artículo:

Fecha de publicación:
6 de Febrero de 2010

Autor/a:
M陋 Magdalena Morato Maestre


8 Comentarios


  1. Ana

    Me ha encantado su art铆culo ya que ha despertado en mi cierta curiosidad acerca de esta lengua y sobretodo ha puesto en tela de juicio mi propia discriminaci贸n hacia esta comunidad de sordos debido a mi casi nulo conocimiento hacia ellos, lo que me hace reflexionar, debido a mi oficio, el por qu茅 no se ense帽a, aunque sea a nivel b谩sico, en los colegios, ya que eliminar铆a muchas barreras y prejuicios.



  2. Juan Moreno

    Hola: He leido su articulo y me ha encantado, tengo un t铆o sordo, que siempre consider茅 sordomudo, despu茅s de leer su articulo me he dado cuenta de lo que hemos avanzado en este campo, pues de peque帽o ve铆a a estas personas inclusive como deficientes. Gracias por su informaci贸n. Un cordial saludo.



  3. Magdalena

    Hola Juan, me alegro much铆simo que le haya podido ayudar a conocer un poco m谩s esta cultura. Precisamente 茅sa era mi intenci贸n, aclarar y acercar m谩s el mundo de la Lengua de Signos Espa帽ola. Un saludo.



  4. inma

    se帽orita Magdalena 隆隆 gran art铆culo隆隆 no se quite m茅ritos, un saludo



  5. Jos茅 Gutierrez

    Me ha parecido un gran articulo.Persevera porque el tema lo requiere.



  6. Magdalena l贸pez

    Me encanta el art铆culo, simplemente perfecto!!



  7. Laura

    Hola Magadalena, te agradezco el que nos hayas acercado este tema que tan desconocido y al mismo tiempo interesante me resulta. Un saludo y 谩nimo para futuros art铆culos.



  8. Mar铆a Guisado

    Magdalena te felicito por tu art铆culo.
    Normalmente consulto esta revista y al leer el t铆tulo de tu art铆culo me llam贸 la atenci贸n, ya que como profesora he participado en un proyecto de integraci贸n en un Centro de Formaci贸n Profesional.
    Mi experiencia fue muy positiva y sobre todo muy gratificante, pues pude comprobar que con una preparaci贸n adecuada se puede eliminar muchas barreras. Pienso que la Administraci贸n deber铆a aportar personas especializada en la lengua de signo a los centros con alumnos sordos, para que sirviese de apoyo a los profesores en las clases, de esta manera la integraci贸n ser铆a completa.


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