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Artículo publicado en: Sin categoría » Recursos de formación (num. 5)


Cómo realizar un comentario de texto en bachillerato

El comentario de textos literarios es una herramienta que permite acercarnos al texto, profundizar en sus componentes temáticos y estilísticos, ponerlo en relación con una época y una ideología. Por ello, está especialmente indicado para alumnos de Bachillerato, puesto que en esta etapa los alumnos ya tienen un cierto conocimiento de las características de la lengua literaria, géneros, recursos estilísticos, figuras retóricas, tópicos literarios, etc.,  adquirido en la etapa anterior.

Asimismo, habrán entrado en contacto con textos de diferentes épocas y autores, por lo que están en condiciones de profundizar en el mundo de las convenciones literarias y, nada mejor para ello, que a través de la técnica del comentario de texto. Un buen comentario requiere la comprensión correcta del texto. Para ello hay que leerlo atentamente, resolver las posibles dudas de vocabulario, desentrañar significados ocultos, señalar de alguna manera todo lo que nos llame la atención y, sólo así, podremos iniciar el comentario con garantías. Una vez entendido el texto, recopilaremos datos del fragmento: quién es su autor, en qué época fue escrito, a qué género literario pertenece, qué métrica presenta,etc. Debemos pues, seleccionar datos, organizarlos adecuadamente y, por último, redactarlos. El orden que proponemos como más adecuado para esta tarea es el siguiente:

Presentación del texto

Se trata de situar el texto dentro de la producción de su autor y en la época correspondiente. Además, aportaremos otros datos generales sobre el género literario del fragmento comentado. De esta forma, desarrollaremos los siguientes aspectos:

  • Autor: destacaremos sólo aquellos aspectos biográficos que sean relevantes para interpretar el texto.
  • Obra: señalaremos algún rasgo introductorio relevante sobre la obra a la que pertenece, y si el texto es un fragmento de una obra amplia, habremos de indicar en qué parte de la misma se halla.
  • Época y movimiento literario: seleccionaremos en lo posible marcas de época o movimiento literario en el que se encuadra; se comentará si estamos ante un producto típico de su época o si, por el contrario, presenta novedades significativas. Género literario y subgénero: realizaremos una caracterización rápida del texto analizado.

Análisis métrico

Obviamente, este punto sólo debe ser considerado para los textos en verso. Debemos señalar el tipo de verso y estrofa que se emplea y, a ser posible, ponerlos en relación con otras obras del autor y movimiento literario. Si un autor introduce novedades en el empleo de la métrica, dejaremos constancia de ello.

Análisis de contenido y forma

Con este apartado nos adentramos en el núcleo del comentario de texto, la parte fundamental, ya que indica hasta qué punto hemos profundizado en las relaciones entre la expresión y el contenido y hemos sabido captar el sentido último de nuestro texto. En esta parte debemos desentrañar qué dice el texto, cómo se organiza el contenido y qué elementos formales se emplean para destacar esos contenidos:

  • Si el texto es un fragmento de una obra mayor, aclararemos brevemente cuál es el tema general de la obra y cuáles sus motivos temáticos principales. Es necesario insertar el texto dentro del argumento de la obra a la que pertenece.
  • A continuación, debemos definir el tema del fragmento y ponerlo en relación con el de la obra. La temática debe formularse con brevedad, pero no de forma simplista.
  • Con posterioridad, se relatará brevemente el argumento. Demostramos así comprensión y capacidad de síntesis.
  • Es conveniente proponer una estructuración del contenido del fragmento, es necesario analizar tanto su contenido como las figuras retóricas que resalten esos contenidos.
  • Podemos concluir este apartado, si procede, con un análisis de los personajes: descripción de su personalidad, de su comportamiento, de su origen social y de sus registros expresivos.

Análisis sociológico

Se trata de comentar las relaciones del texto con la época en la que fue escrito y  precisar, a partir de ello, su valor histórico. Debemos mostrar también en qué medida el texto trata temas de su momento histórico; si es tradicional o innovador en su ideología. Habrá que averiguar la intencionalidad del autor al escribir la obra, qué repercusiones ha tenido a través del tiempo. Concluiremos este apartado dejando constancia de la trascendencia del texto para la historia de la literatura.

Conclusiones finales

Para terminar, presentamos un resumen de lo más significativo que hemos hallado en el texto. Una vez analizado, estaremos en disposición de ofrecer nuestra valoración técnica del fragmento y de la obra. Acabamos de explicar los pasos que hay que seguir para la redacción de un comentario literario de texto. Para asegurarnos de que nuestros alumnos de Bachillerato han captado todo lo explicado lo ejemplificaremos con el Romance del Prisionero.

Romance del prisionero

Que por mayo era, por mayo,
cuando hace calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor,
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión,
que ni sé cuando es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero;
¡dele Dios mal galardón!

Localización del texto

El texto que vamos a comentar es un romance anónimo que pertenece al romancero viejo y dentro de éste, a los romances lírico-narrativos. El romance, como sabemos, se difundía oralmente, era poesía tradicional y colectiva que acompañaba en las horas de trabajo y en los momentos de diversión. No era privativa de un sector social; tiene, pues, un público indiscriminado y mayoritario, gracias a la identificación del anónimo autor con los gustos e ideas de ese público que recibía este tipo de poesía como bien propio y familiar, manteniéndola viva, introduciendo variantes y legándola como patrimonio de sus hijos. No quiere decir esto que en el origen no haya un poeta que le dé forma, pero este poeta lo lega a la comunidad que lo recibe y lo canta a su modo, haciéndolo así llegar a nuestros días. Los romances lírico-narrativos, como el que aquí comentamos, no pertenecen al género épico, porque en ellos no se da una visión objetiva y exterior de los hechos por parte del autor que actúa como testigo, sino que todo va encaminado a presentar un estado interior, los sentimientos del poeta, su reacción subjetiva y emocional ante una causa objetiva (aquí el hecho de estar encerrado).

Análisis del contenido

  • Tema: la soledad y tristeza de un prisionero frente a la belleza de la naturaleza y al placer del amor.
  • Argumento: En el mes de mayo, cuando crecen los trigos, florecen los campos, cantan los pájaros y aman los enamorados, un prisionero, en oscura celda, no ve ni participa de nada de esto. Su único consuelo y su único medio para distinguir el día de la noche es una avecilla; la muerte de ésta por un ballestero sume al prisionero en la soledad completa.
  • En cuanto a la estructura del contenido, podemos distinguir tres núcleos esenciales:

1º El mes de Mayo en que se engalana la naturaleza y aman los amantes (vv.1-8)
2º La vida del prisionero protagonista, que solamente distingue el día de la noche (8 vv. 9-14)
3º La muerte del avecilla y la imprecación del prisionero (vv. 15-16)

El núcleo principal es el tercero y a él se subordinan los otros dos que sirven para explicarlo e ilustrarlo. La relación del núcleo 2 con el 1 puede considerarse antitética: frente a la alegría del mes de Mayo la triste vida del prisionero.

Análisis de la forma

Interesa ya, una vez realizado el análisis del contenido, adentrarse en el análisis formal en sus tres niveles: fónico, morfosintáctico y léxico-semántico.

  • Fónico: el romance que comentamos está compuesto por 16 versos octosílabos, riman en asonante los pares y quedan sueltos los impares. En cuanto a la expresividad de los sonidos, podría hablarse de onomatopeyas en cuando canta la galandria con la repetición de nasales y dentales y en responde el ruiseñor con la repetición de la vibrante sonora.
  • Morfosintáctico: en el primer núcleo (vv. 1-8) la repetición de por mayo destaca la importancia de este mes como elemento encuadrador de la acción. Por otro lado, el tercero y cuarto verso guardan entre sí un paralelismo semántico. También el 5º y el 6º verso guardan entre sí una relación paralelística (cuando canta la galandria y responde el ruiseñor). En los versos 7º y 8º se rompe la progresión de elementos bellos de la naturaleza para pasar a una acción humana: cuando los enamorados/ van a servir al amor, subrayado por la figura retórica llamado derivación (nótese, de paso, que servir es un verbo típico de la lírica cancioneril).

En el segundo núcleo (vv. 9-14) nos encontramos, de entrada, con la partícula adversativa sino sobre la que va a reposar la oposición entre la bella naturaleza y el amor (primer núcleo) y la tristeza del prisionero (segundo núcleo) al que se califica con dos adjetivos (triste, cuitado) lo que destaca vivamente sobre la parquedad adjetival de nuestro texto. Los motivos de que el prisionero esté triste y cuitado son explicados por dos oraciones introducidas por que, de explicación causal, repetidos anafóricamente. Por otra parte, en el verso 13 destaca el valor afectivo del diminutivo avecilla. No interesa aquí la noción de tamaño sino el valor afectivo que el ave tiene para el prisionero. Hay que señalar también, en el verso 14, el valor del imperfecto en cuanto que opone un pasado durativo (cantaba) en doloroso contraste con el presente de angustia y soledad. En el tercer núcleo (vv. 15-16) se nos presenta la acción principal que ha originado toda la composición. No obstante, obsérvese el tono de contención y de mesura, pues una simple imprecación formularia dirigida al ballestero que ha roto su única esperanza y su único contacto con el mundo, termina este romance de tan intenso tono emotivo y de tan intensa angustia reconcentrada.

  • Léxico-semántico: por lo que respecta a este nivel, son poco los rasgos que tenemos que destacar. Sin embargo, haremos hincapié, en el primer núcleo (vv. 1-8), en la relación semántica entre Mayo-  calor- trigo- campo en flor- calandria- ruiseñor- enamorados- amor. Todas las circunstancias del locus amoenus idealizado.

En el segundo núcleo hay una vinculación semántica entre triste- cuitado- prisión y la oposición día / noches y que enlazan con los dos versos finales, tras el paréntesis de alegría – referida a tiempos pasados- que suponen los versos 13 y 14. Por último, precisamente en este verso 14, aparece el término albor (luz del alba, del amanecer) que subraya – por antítesis- la negrura en que se encuentra hoy el prisionero, frente a la imagen mental de la blancura de la luz del alba cuando le cantaba una avecilla.

Conclusión

El Romance del prisionero, en suma, posee indudables concomitancias con las mayas: exaltaciones ante la llegada del mes de Mayo; este tema es visto por nuestro prisionero a quien le está vedado gozar de la primavera. Se trata, pues de un bellísimo canto carcelero. Pretendemos que los alumnos sean capaces de realizar comentarios de texto en general que les permitan profundizar en la reflexión sobre la literatura.

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Información del artículo:

Fecha de publicación:
6 de febrero de 2010

Autor/a:
Mª Josefa Barrios Naranjo


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